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El press de banca, un ejercicio mitificado.
Normalmente, cuando alguien llega a un gimnasio y ve a un
atleta bien desarrollado suele preguntarle que cuánto tira
de press de banca. ¿Por qué se ha convertido este movimiento
en el patrón de todos los ejercicios de pesas? Sin duda alguna,
es el más utilizado, y muchas personas se limitan a aparecer
por el gimnasio para sentarse sobre un banco y realizar cuatro
o cinco series de press, sin acompañarlo de ningún otro ejercicio.
Llega el momento de analizar los pros y contras de este ejercicio
excepcional.
¿EL PRESS DE BANCA ES EL MEJOR EJERCICIO
DE PECHO?
Eso suelen decir casi todos, debido a los kilajes
que se emplean y a la congestión que sienten. Pero el intervalo
de recorrido de movimiento no es excesivo, lo que limita la
cantidad de la contracción. Asimismo, el no poder variar la
distancia de agarre cuando se está trabajando este ejercicio
obliga a que el tríceps entre demasiado en juego y a veces
lo haga tanto como el pecho. Hay otros ejercicios que trabajan
mejor el pectoral, como el press con mancuernas o las mismas
aperturas.
EL PRESS DE BANCA DESARROLLA MÁS QUE NINGÚN
OTRO EJERCICIO
Ya estamos con otro de los mitos. En este caso,
ha nacido gracias a la cantidad de peso que podemos utilizar.
Nunca hay que confundir la carga que usamos con la fuerza
que se coloca contra un músculo. Si efectuamos un movimiento
compuesto, uno en que trabajan a la vez varios músculos y
articulaciones, es evidente que podemos levantar más peso.
Si tenemos que limitarnos a una sola articulación y al uso
de uno o dos músculos, la carga tendrá que reducirse notoriamente.
También debemos considerar los diversos sistemas
de palanca que aligeran o recargan el peso utilizado. Un kilaje
reducido colocado lejos de una articulación puede crear tanta
fuerza como un peso mucho más considerable situado cerca de
la articulación.
HAY QUE TOCAR LA BARRA AL PECHO PARA HACER
EL EJERCICIO BIEN
El intervalo de recorrido es la distancia posible
de un ejercicio cualquiera. Suele decirse que hay que completarlo,
pero más no significa siempre mejor. Debemos considerar primero
los límites articulares y la propia capacidad de flexibilidad.
Además, las pesas añaden otro factor clave: la capacidad mecánica
y fisiológica del músculo para generar fuerza durante los
diversos espacios del intervalo de recorrido. El movimiento
correspondiente al press de banca está en relación directa
con el grosor de nuestra caja torácica y la longitud del antebrazo.
Si bajamos la barra hasta el pecho y el brazo
queda más allá del nivel de nuestros hombros, los pectorales
dejarán de trabajar lo que deben en este ejercicio. A ese
error se debe el que muchas personas sientan mayor dolor en
la parte frontal de los hombros que sensación de molestias
y fatiga en los pectorales después de haber realizado varias
series de press de banca. Es muy común tener cajas torácicas
planas y, en ese caso, los individuos necesitan bajar más
la barra y utilizar el apoyo de los hombros con el correspondiente
incremento del riesgo de lesión.
También aquí influye la genética. Los individuos
que utilizan más kilos en el press de banca y tienen mejor
desarrollados los pectorales suelen poseer cajas torácicas
gruesas y brazos cortos. Cuando bajan la barra hasta el pecho,
los codos nunca rebasan el nivel de los hombros, y por lo
tanto ponen al atleta en menor riesgo de lesión. Nunca debemos
forzar la articulación de los hombros porque nos lesionaríamos
y además no llegaríamos a desarrollar los pectorales, que
solamente trabajan cuando el codo queda por encima de la línea
del hombro.
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